El valor de la adherencia

El cumplimiento o la adherencia al tratamiento farmacológico es importante en enfermedades cardiovasculares ya que reduce marcadamente las tasas de hospitalización y mortalidad. Entre las estrategias para mejorar la adherencia están los medicamentos que disminuyen las tomas diarias (varios fármacos en una polipíldora)

Cuando los pacientes no toman sus medicamentos como les fueron recetados se habla de falta de adherencia. Ello lleva al fracaso terapéutico y es un problema grave en enfermedades cardiovasculares, ya que las tasas de hospitalización son más altas y la mortalidad casi se duplica.

Las razones por las que los pacientes no toman correctamente su medicación pueden ser involuntarias, tales como olvidos o confusión. También existe la falta de adherencia intencionada por temor a reacciones adversas, cuando mayor es el número de medicamentos, por percepción de ausencia de mejoría sin finalizar el tratamiento, creencia de que la medicación es innecesaria o que ya se logró la curación, etc.

Para garantizar la adherencia es importante que el paciente le solicite a su médico que le explique claramente acerca de su enfermedad y los posibles tratamientos. Así, el paciente puede expresar sus creencias y preocupaciones sobre la medicación y juntos decidir la mejor manera de incorporar la toma a su rutina diaria.

Otra estrategia para aumentar la adherencia es que el paciente lleve un registro de las tomas de la medicación o que tenga un monitoreo telefónico por parte de la familia o la institución médica. Asimismo, hay medicamentos con envases calendario o que reducen las tomas diarias (varios fármacos en una polipíldora) y que contribuyen a mejorar la adherencia y el resultado terapéutico.

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