Tratamiento incumplido: otro factor de riesgo

A los factores de riesgo de las patologías cardiovasculares  (sobrepeso y obesidad, tabaquismo, sedentarismo, mala  alimentación y estrés) se suma la falta de adherencia o incumplimiento del tratamiento farmacológico. Hay estudios que muestran que la mitad de los pacientes deja de tomar los medicamentos prescriptos apenas medio año después de sufrir un infarto. Entre las causas de este comportamiento se encuentran factores educativos, sociales y económicos. Una de las soluciones para atacar dichos factores es la polipíldora, es decir un fármaco que reúne varios medicamentos en un solo comprimido. Laboratorios Richmond va a lanzar próximamente TRINOMIA la primera polipíldora aprobada por ANMAT.

(Diario La Voz 26/03/2015)

Tratamiento incumplido: otro factor de riesgo

Los factores de riesgo de las patologías cardiovasculares y de las enfermedades crónicas no transmisibles en general son el sobrepeso y obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo, la mala alimentación –incluyendo la ingesta excesiva de sal– y el estrés.

Pero hay una situación que se suma y agrava la vulnerabilidad de quienes las padecen. Es la falta de adherencia o incumplimiento del tratamiento farmacológico. Carlos Tajer, presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), afirmó que los fármacos que se indican luego de un infarto o una angioplastia prolongan la vida en más de una década y reducen en un 80 por ciento la posibilidad de padecer nuevos ataques. Sin embargo, señaló, hay estudios que muestran que la mitad de los pacientes deja de tomar los medicamentos prescriptos apenas medio año después de sufrir un evento.

“Los tratamientos largos, sobre todo en pacientes que han tenido episodios graves, como un infarto al corazón o un ACV, y que tienen que tomar medicamentos prácticamente para el resto de su vida, tienen una falta de adherencia del 50 por ciento”, amplía Felipe Martínez, director del Instituto Damic y de la Fundación Rusculleda y ex presidente de la Federación Argentina de Cardiología. Martínez afirma que eso se registra en todo el mundo, pero que el panorama es más grave en países con menores ingresos. Martínez cita entre las causas factores educativos, sociales y económicos. “Y también hay un factor muy subjetivo, ligado a cada ser humano, que es el hastío y el olvido de tomar varios medicamentos”, añade.

Martínez participó en un estudio que se realizó en Europa y América latina para probar la eficacia y adherencia al tratamiento con una polipíldora, es decir un fármaco que reúne varios medicamentos en un solo comprimido. El remedio se llama Trinomia y es el concentrado de tres drogas: para evitar la formación de coágulos, para la hipertensión y para disminuir la cantidad de colesterol y triglicéridos en la sangre. Fue aprobado por Anmat, el organismo que regula los medicamentos en el país, pero todavía no se vende en Córdoba.

Martínez afirma que las polipíldoras podrían atacan los factores económico y personal o subjetivo.

Tajer, en tanto, sostiene que hay medicamentos que son muy económicos y que en muchos casos son distribuidos por la red pública gratuitamente, pero que aún eso no ha logrado revertir el problema de la falta de adherencia. En cambio, dice, se han logrado mejoras con sistemas de cuidado integrando enfermería para llamar a los pacientes, sistemas de e-health (recordatorios a través de celulares) y otros. “Para poder llegar a la meta prometida deberemos acelerar los procesos de expansión de los planes de controles de factores de riesgo y mejorar los estándares de calidad de las prestaciones para pacientes”, manifestó Tajer.

José Pablo Sala, director Médico del Instituto Modelo de Cardiología, destaca la importancia de que el médico dedique tiempo suficiente para concientizar al paciente sobre el problema de salud que tiene y se asegure de que comprenda bien el alcance de su enfermedad. “Si el paciente no entiende bien la enfermedad que padece, quizá tampoco le de la importancia que tiene”, resume.

Sala indica que, en segundo lugar, es importante evaluar el contexto en el que se desenvuelve el paciente. En algunos casos, las personas de edad avanzada precisan una asistencia mayor, porque pueden olvidarse de tomar el medicamento. “Es difícil que alguien que tiene una enfermedad crónica y es añoso no tenga muchos medicamentos; por eso, los médicos tienen que tener la habilidad de simplificarle la vida al paciente”, recordó. Las estrategias básicas van desde asociar la ingesta de medicamentos con las comidas principales del día o el uso de pastilleros, hasta desarrollar esquemas de monitoreo. Sala considera que el profesional debe tener en cuenta ese aspecto, porque si el paciente afirma que toma el medicamento y no es así, es posible evaluar erróneamente el resultado del tratamiento y decidir sobre su continuidad.

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